domingo, 4 de diciembre de 2016

Miércoles 7 de diciembre de 2016

Lectura del santo evangelio según san Mateo (11,28-30):

En aquel tiempo, Jesús tomó la palabra y dijo:
«Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré.
Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».



Quizás la mejor manera de entender este texto sea comprender que Dios se le encuentra en lo más normal de nuestra vida, en nuestra historia por completo, con sus carencias y con sus fortalezas. A Dios se le encuentra si nos abrimos a la experiencia del perdón, de la misericordia, de la compasión y del compromiso con los demás. A Jesús se le encuentra cuando somos capaces de reconocer un abrazo, decir un "te quiero", ofrecer nuestra mano, y dejarnos tocar por el amor. Y tú, ¿dónde encuentras a Dios? 



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